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Cómo socializar a un cachorro

Cómo socializar a un cachorro

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El proceso mediante el cual un perrito aprende a relacionarse con los humanos, demás animales y su entorno se denomina socialización. Si un cachorro no es socializado correctamente desde su nacimiento, reaccionará con miedo o agresión a lo desconocido y retardará todo su desarrollo.

Luego de que un perrito nace, comienza a participar activamente en actividades de juego como un miembro de su camada, lo cual es parte fundamental de su socialización. De esta manera, ser el hermanito/a alfa o el más tímido/a afectará su carácter de por vida.

Socializar y adecuar a un perrito a nuevos estímulos debe conseguirse antes de que cumpla las 12 semanas de edad. Realiza sesiones de entrenamiento cortas, de no más de 5 minutos, para acostumbrarlo a nuevos ruidos, situaciones o personas. Jamás lo fuerces a realizar una actividad por mucho tiempo o si le da demasiado temor, ya que podrías fácilmente traumarlo.

Conociendo nuevos lugares

Antes de los dos meses de edad, expone a tu cachorro a la mayor cantidad de situaciones y lugares posibles, pero siempre de manera gradual. No pases de un día para otro, por ejemplo, de un patio trasero tranquilo a una calle con alto tráfico, si no que llévalo de paseo primero al parque o por calles vecinales más tranquilas. Cuando tu cachorro se encuentre tranquilo y cómodo con esta nueva situación o lugar, refuerza positivamente esta conducta demostrándole cariño o bien, con un premio. Si lo premias mientras se queja, solo aprenderá a asustarse.

Inhibición de la mordida

Es muy peligroso que un perro no aprenda desde pequeño a inhibir su mordida, ya que terminará por dañar a alguien, incluso jugando. Si cumple los cuatro meses sin haber aprendido a no morder, será muy difícil enseñarle después. El proceso de inhibición de la mordida se da naturalmente durante el juego con otros cachorros, de manera que si el perrito muerde muy fuerte, el juego termina y si no, el juego puede continuar. Gracias a este refuerzo positivo, la conducta es aprendida rápidamente.

De la misma manera, cuando juegues con tu cachorro podrás enseñarle que los humanos somos más sensibles que los perros. Cuando te muerda fuerte las manos, simplemente termina el juego y exclama “no” o “ay”. Lo importante es que sea en el segundo exacto en que te muerde demasiado fuerte para que comprenda que debe ser menos brusco. Como es pequeño aún, no lo regañes ni castigues durante el juego o generarás temor. Tampoco dejes que niños pequeños practiquen este entrenamiento con él, porque solo aprenderá que es divertido morder fuerte porque genera una reacción enérgica de parte de los humanos.

Enséñale ruidos nuevos

Acostumbrar a tu cachorro a ruidos poco comunes es muy útil, ya que así evitarás que huya o sienta temor cuando los escuche. Es ideal que vea la televisión contigo para que sienta ruidos como truenos, bocinas, aviones, etc. Una excelente técnica es colocar películas con mucho ruido y luego probar ir subiendo el volumen de a poco.

 

Recuerda siempre que todas estas actividades deben ser premiadas con un premio o caricias cuando tu cachorro logre la conducta que desees, ya que el refuerzo positivo siempre funciona.

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