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Como cuidar un hámster

Como cuidar un hámster

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Los hámsters son mascotas ideales para personas que tienen poco espacio en sus hogares o bien, que disfrutan de la compañía de animales pequeños. Acá te brindamos algunas recomendaciones para que sepas acondicionar su casa y cuides su alimentación.

Elige un hámster saludable

Cuando vayas a elegir tu hámster, primero asegúrate de que esté bien de salud, revisándolo con cuidado: su pelaje debe verse parejo y brillante, sus orejas deben estar limpias y su cola seca. Si al tomarlo muestra signos de agresividad y muerde tus dedos, no es recomendable adoptarlo. Elige a un hámster amistoso y vivaz, que no sea nervioso para que te resulte más fácil de socializar.

Elige una casa tipo terrario

La jaula de un hámster debe brindarle seguridad ante posibles escapes o ataques de gatos mal intencionados, pero tampoco olvides que será su hogar permanente. Un hámster estresado por la falta de espacio morderá los barrotes e intentará escapar todo el tiempo. Por esto, la jaula debe ser lo más amplia posible, como mínimo, de 60 centímetros de largo por 40 de ancho. Si la jaula es muy alta, puede trepar por los barrotes y hacerse daño al carse desde el techo, así que ten esto en cuenta si eliges un hámster de tamaño pequeño.

Las mejores casas para hámsters son de las vidrio, tipo terrario, ya que es más difícil que se escape trepando. Las peores jaulas son de las de plástico, con formas y colores muy atractivos y túneles de tubos transparentes. Estos “centros de entretenimiento” pueden parecer muy divertidos, pero no sirven como hogar permanente, ya que no aportan el suficiente espacio para el hámster ni tienen la ventilación adecuada. Puede parecer que el animalito está muy entretenido jugando, pero en realidad está estresado tratando de escapar, porque respira aire viciado y con olor a plástico.

Al llegar a casa, debes tener cuidado de ubicar su jaula en donde exista buena ventilación, pero no al lado de una ventana donde le llegue sol directo o donde puedan alcanzarse corrientes de viento helado.

Acondiciona de forma segura su casita

Acondiciona su jaula con un comedero, un bebedero que no se filtre ni moje el sustrato, una rueda de ejercicio acorde a su tamaño y una casita para que construya su nido adentro con unos cuantos trozos de papel de baño blanco, sin aroma ni color. OJO: nunca uses algodón, es muy peligroso, porque se le enreda en sus patitas. A los hámsters les encanta meterse adentro del comedero, así que elige uno de cerámica, porque como es más pesado le será más difícil de voltear. Además, la rueda de ejercicios debe ser de plástico y con una superficie para que corra lisa, sin barrotes metálicos que al girar bruscamente pueden atrapar sus patas o golpearlo en su cabeza.

Elige el mejor sustrato

Comúnmente, el sustrato que más se usa como cama para la jaula del hámster es la viruta de madera; pero es el peor de todos, porque está hecho de maderas coníferas, básicamente de pino, que traen mucho polvo y pueden resultar tóxicas para tu hámster. Además, este tipo de virutas tienen muy baja absorción de sus orines, por lo que deberás cambiarlas más frecuentemente. El sustrato más recomendable es el de virutas de cáñamo, que absorbe mucho más y es menos tóxico que las virutas de papel o de madera. Nunca compres uno con aromatizante químico para que su jaula “huela a rosas”, porque el olfato de los hámsters es muy sensible y les desagrada mucho.

Protégelos de su propia glotonería

En cuanto a su salud, los hámsters se resfrían muy fácilmente, así que ten mucho cuidado de que no se moje con el agua de su bebedero y de mantenerlo calentito en invierno. Para ello, existen incluso calefactores eléctricos especiales.

Los hámsters son omnívoros, pero pueden resultar muy caprichosos en cuanto a la alimentación, así que acostúmbralo a comer de todo y dale manzanas, plátanos, lechuga u otras verduras de hojas verdes solo de vez en cuando, como golosinas. Lo ideal es que habitualmente coman su alimento en gránulos o bloques y reserves las mezclas de semillas como “snack” complementario para un par de veces a la semana. Mucho ojo porque las semillas de girasol y de maíz tienen demasiada grasa y pueden engordar mucho a tu hámster.

¿Tienes un hámster como mascota? ¿Qué otros consejos nos puedes compartir para cuidar un hámster? Coméntanos más abajo.

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